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Bienestar · 7 min de lectura

Hablar con una persona con demencia sin frustraros

A medida que avanza la demencia, comunicarse se complica y aparecen los enfados. Con unos pequeños cambios, el día a día se vuelve mucho más tranquilo para los dos.

Antes de hablar

Capta su atención con calma: ponte a su altura, busca el contacto visual y quita ruido de fondo (televisión, radio). Un entorno tranquilo ayuda mucho.

Cómo decir las cosas

  • Frases cortas y sencillas, una idea cada vez.
  • Habla despacio y con tono cálido; dale tiempo para responder.
  • Ofrece opciones simples (¿café o té?) en lugar de preguntas abiertas.
  • No discutas ni corrijas constantemente: si se equivoca en algo sin importancia, déjalo pasar.

Qué es mejor evitar

Evita las preguntas que ponen a prueba la memoria («¿te acuerdas de quién soy?»), infantilizar el trato, o hablar de ella como si no estuviera delante. Son fuente de frustración.

Con AmparaT, puedes dejar notas de qué frases, rutinas o temas funcionan mejor, para que todos los cuidadores actúen igual y ella esté más tranquila.

Que todos cuiden de la misma manera

Comparte lo que funciona con tu equipo de cuidado.

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