Alimentación saludable para personas mayores: guía práctica
Comer bien en la vejez ayuda a mantener la fuerza, el ánimo y las defensas. No es comer menos, sino comer mejor.
Lo que no puede faltar
- Hidratación: los mayores notan menos la sed. Ofrécele agua a lo largo del día, también en caldos, infusiones o fruta.
- Proteínas: importantes para no perder músculo. Huevos, pescado, pollo, legumbres y lácteos.
- Fibra: verduras, fruta y cereales integrales ayudan con el estreñimiento, muy común a esta edad.
- Calcio y vitamina D: para los huesos (lácteos, pescado azul, y sol con moderación).
Cuando cuesta comer
- Poco apetito: mejor varias comidas pequeñas que pocas y grandes.
- Dificultad para masticar o tragar: texturas blandas o trituradas; consulta al médico si se atraganta.
- Comida sin gracia: potencia el sabor con hierbas y especias en vez de sal.
Con AmparaT los cuidadores pueden anotar cómo ha comido cada día y avisar si hay poco apetito o pérdida de peso, para que la familia y el médico lo detecten a tiempo.
Ojo con la sal y el azúcar
Si hay tensión alta o diabetes, controla la sal y los azúcares. Lee las etiquetas y evita ultraprocesados. Ante dudas sobre la dieta, pregunta al médico o a un nutricionista, sobre todo si toma medicación.
Cuida su alimentación en equipo
Anota comidas e incidencias y compártelo con toda la familia.
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